Cinco claves que moverán el mercado de la energía en 2019

Dado que los pronósticos son más útiles como forma de hacerse una idea de lo que ocurrirá en el futuro que como profecías que vayan a cumplirse, en lugar de aportar mis previsiones para este año para el sector de la energía, he decidido mencionar las cinco tendencias que marcarán la diferencia a partir de ahora.

1. La demanda global de carbón seguirá siendo estable

El consumo mundial de carbón nunca fue tan elevado como en el periodo 2013-14. Después de caer entre los años 2014 y 2016, la demanda global sufrió un repunte en 2017, y volvió a subir el año pasado. De ahora hasta, como mínimo 2023, la Agencia Internacional de la Energía ha pronosticado que la demanda permanecerá estable. China, que representa el 50% del consumo mundial de carbón, es uno de los países que más ha contribuido a la reducción de la demanda global como consecuencia de su política energética. El consumo de carbón del gigante asiático seguirá cayendo en los próximos años. El dato contrasta con el de países como India y otras economías de Asia como Indonesia, Pakistán y Bangladesh, donde el consumo sigue aumentando. En EEUU y Europa Occidental, la tendencia es a la baja. No obstante, las perspectivas a más largo plazo son inciertas. En India, las inversiones privadas en carbón prácticamente se han paralizado, dado que muchas nuevas plantas se enfrentan a la competencia de las energías renovables de bajo coste. Sin embargo, en China, las autoridades provinciales han emitido permisos que podrían fomentar la construcción de nuevas plantas de carbón. A corto plazo la demanda es más previsible y podría producirse tanto un ligero aumento como una pequeña caída con respecto a los niveles de 2018.

2. EEUU será un suministrador de gas cada vez más importante

Este va a ser un año importante para los proyectos de exportación de GNL de EEUU. Está previsto que dos grandes plantas en Luisiana y Texas, comiencen a estar operativas, junto con una más pequeña ubicada en Georgia. A finales de año, la capacidad de exportación de GNL de EEUU se habrá duplicado. El país se convertirá en el tercer mayor exportador de GNL del mundo, solo por detrás de Qatar y Australia. Según un estudio de la Universidad de Columbia, el GNL de EEUU ha reducido los ingresos de gas de Rusia, obligando a renegociar contratos, aunque «Rusia sigue estando en buena posición para defender su cuota de mercado en Europa».

La importancia de 2019 para los exportadores de GNL de EEUU es fundamental para las empresas que esperan formar parte de los proyectos de exportación de gas del país. El factor crítico en la demanda global será China. La tendencia a dar la espalda al carbón ha propiciado un aumento de la demanda de GNL. El año pasado el gigante asiático adelantó a Japón, convirtiéndose en el primer país importador de gas del mundo.

Eso significa que para otros exportadores de GNL de EEUU que esperen firmar contratos con clientes y dar luz verde a sus proyectos este año, mucho dependerá de la disputa comercial de la Administración Trump con China. Este invierno, China ha importado dos buques de carga de GNL de EEUU pero todo apunta a que los compradores chinos no firmarán contratos a largo plazo mientras se mantenga la batalla comercial.

3. El coste de la electricidad renovable y del almacenamiento de energía seguirá cayendo

La caída del coste de la electricidad procedente de energía renovable ha estado propiciada por las economías de escala y los avances tecnológicos. No hay motivos para esperar que esta tendencia llegue a su fin este año. Los menores costes de las renovables han tenido un impacto en las inversiones globales en generación eléctrica. Incluso en las economías emergentes, la energía solar y eólica superó en 2017 a los combustibles fósiles. En India, invertir en capacidad solar es incluso más barato que generar electricidad a partir de las actuales plantas de carbón.

NTPC, el grupo energético controlado por el Gobierno, que controla sobre todo plantas de carbón, cobraba una tarifa media de 3,42 rupias/kWj (unos 5 céntimos de euro) en la primera mitad de este año fiscal. La variación de energía solar significa que las comparaciones no suelen funcionar; no obstante, el aumento de la presión competitiva derivada de la caída de los costes de las renovables es una realidad. Mientras, se espera una caída del coste del almacenamiento de la energía, aunque a un ritmo más lento que a principios de década. El precio de las baterías de ión-litio cayó un 80% entre 2010 y 2017, según Bloomberg New Energy Finance, lo que abre el camino a posibles nuevos usos.

4. Las ventas del coche eléctrico seguirán subiendo a medida que se lancen nuevos modelos al mercado

Las ventas del coche eléctrico mantuvieron la tendencia al alza en 2018, superando las expectativas. Este año se calcula que las ventas de vehículos eléctricos alcanzará los 2,1 millones, una subida del 64% con respecto a 2018. Tesla lanzará su Model 3 en Europa y China; también lanzarán nuevos modelos fabricantes como Porsche, Mercedes, Audi, Renault, Hyundai y Kia. En China, que concentra la mitad de los vehículos eléctricos que se venden a nivel global, la normativa sobre la producción de nuevos vehículos entrará en vigor este año. Empresas como Honda y Daimler avanzarán en sus planes de fabricar coches eléctricos en China.

Es importante mantener en perspectiva el rápido crecimiento del coche eléctrico. Los 5,4 millones de vehículos eléctricos en circulación solo representan el 0,4% de la flota global de vehículos ligeros, que asciende a 1.300 millones. Incluso si las ventas siguen aumentando, seguirán siendo una minoría hasta finales de la década de 2030.

5. La salud de la economía mundial tendrá un mayor impacto en la demanda de crudo este año

Si las ventas del coche eléctrico siguen creciendo rápidamente, habrá un impacto directo en la demanda global de crudo. La AIE calcula que el consumo de coches de gasolina podría alcanzar su máximo en la segunda mitad de la década de 2020. Este dato debe distinguirse de la demanda de crudo en conjunto, porque los coches de gasolina y diésel sólo representan un 20% del consumo global de petróleo.

En octubre, la AIE y la OPEP recortaron sus previsiones de crecimiento de la demanda de crudo en 2019, ante las dudas sobre el impacto de la subida de los precios y el deterioro de las perspectivas económicas. Desde entonces, los precios han caído, lo que ayudará a mantener el consumo, pero las expectativas para la economía global han empeorado. Larry Kudlow, director del Consejo Económico Nacional de la Administración Trump, asegura que «no hay recesión a la vista.

La economía de EEUU crece a un ritmo del 3%, se sigue creando empleo y hay un elevado nivel de inversión de las empresas». La excelente situación del mercado laboral de EEUU avala estas afirmaciones. Sin embargo, otros sondeos realizados en China y otros países no resultan tan optimistas. Con factores que lastran el crecimiento, como la guerra comercial EEUU-China y el aumento de los tipos, no se descarta una ralentización de la economía global. Goldman Sachs recortó hace poco sus previsiones de crecimiento en el primer semestre del año y habló de una fuerte ralentización de la economía de EEUU a finales de año.

Habrá otros factores que influyan en los precios del crudo en 2019, como el éxito de la OPEP en su intento de estabilizar el mercado o las decisiones de Trump sobre las sanciones de EEUU a Irán. Sin embargo, parece que la salud de la economía mundial y la fortaleza de la demanda global compensará todos esos factores.

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